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lunes, 12 de septiembre de 2016

# 24

Uno vive toda la vida bajo esas premisas que son casi universales de un "con esfuerzo todo se puede" que rozan el borde motivacional vomitivo de las frases de facebook que la gente comparte. Y así es que seguís toda tu vida creyendo que todo se trata de uno. De su propia voluntad, de sus ganas y fuerzas. Pareciera ser que todo pende del hilo de ver con que cara te levantaste a la mañana. Y yo supongo que ya es hora de que cortemos con la historieta que se repite por generaciones.
La suerte ( causa o fuerza que supuestamente determina que los hechos y circunstancias imprevisibles o no intencionados se desarrollen de una manera o de otra ) puede ser tan tan puta como el resto de la vida que llevamos. La suerte, ese factor que recae sobre gente al azar y que cuando miras al rededor nunca sos vos. De esa suerte maldita que te hace preguntarte ¿Por que no a mi? Esa es la suerte que tiro todos las motivaciones de mi vida. No podemos evitar en nuestra vida ponernos metas y modelos a seguir que para llegar se trataría todo de este fantasma de el esfuerzo. Un trabajo, una figura, lo que sea. Con esfuerzo ... ¿Todo se puede? Y ustedes deben estar preguntándose que carajo tiene que ver la suerte en esto. Bueno, yo les vengo a blanquear un poquito como se maneja la gente en el planeta por si ninguna vez lo habían recapacitado.
Vos te estas rompiendo el lomo desde abajo, empezaste en un laburo en el que estas en negro y no cobras un mango (o estas queriendo laburar freelance) y siempre aparece esa suerte en el de al lado, que su papá tenía un conocido que era dueño de la empresa y te hizo entrar de gerente y ahora cobras  15 lucas limpitas.
Vos estas a dieta, respetando, siguiendo y viendo como todos los demás le agregan de todo a esa comida que vos a duras penas estas calculando las calorías que tienen. Vas todo el tiempo al gimnasio, te matas hasta que sentís que te arde todo el cuerpo. Y de repente, al lado te aparece alguien con la genética perfecta, delgado en el punto justo. Esa gente que vas a los locales y siempre va a haber talla para ellos, que se ponen un short y les calza juuuuuuusto juuuuusto. Y vos ahí, viendo como ellos si tienen hambre pueden picar lo que sea que haya dentro de la heladera mientras vos estas pensando que tenés que ir a la verdulería a comprar manzanas y a la dietética para comprar los snack light que tenés permitidos en la dieta.
Ahí, en ese preciso instante, ese milisegundo que pensas si no es envidia o tristeza, es que te das cuenta de que la suerte es bien puta. Lo suficientemente puta para que no recaiga sobre vos, para que no puedas disfrutar de los vicios mas bellos sin preocuparte de como te afecte mañana. Y ahi aparece tu viejo, vieja, hermana, primo, novio, tio... quien sea, para decirte una vez mas "con esfuerzo todo se puede"
Pero tambien en ese instante es que vos te preguntas ¿Y si no? ¿Y si no puedo?




(Que capitalista que me puse, yo quejandome de mi suerte y hay gente muriendose de hambre. Pero tenia que decirlo)

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